“Vocatus atque non vocatus deus aderit»*
El doctor Kenzo Tenma es el neurocirujano más talentoso de su generación, con una actitud ingenua y una preocupación genuina por sus pacientes, se granjea la admiración y la envidia de sus colegas, sin embargo un dilema moral lo obliga a tomar una decisión terrible y así salva la vida de un niño, pero no imagina que este niño es un cruel asesino, un ser humano en el que crece un monstruo que devora todo a su paso. Entonces, y una vez que el monstruo ha desecho su vida, el doctor Tenma emprende un largo viaje para poder matar aquello a lo que en otro tiempo le otorgó la vida.
El manga “Monster”, de Naoki Urasawa, fue lanzado en 1994 y terminó su publicación en el 2001, después de 18 volúmenes. En el año 2004 fue estrenado el anime adaptado por Madhouse en una serie televisiva que se caracterizó por ser una de las adaptaciones más fieles en su genero. Regularmente se piensa que las animaciones orientales y occidentales tiene un publico infantil como objetivo, sin embargo esta obra es muestra de lo contrario, pues es un trabajo oscuro y complejo que retrata de manera vivida las oscuras profundidades humanas, tal como lo haría cualquier obra maestra de la literatura universal.
El viaje de Tenma es un periplo que lo pone en contacto con varios personajes, quienes son enfrentados con la parte más terrorífica de la existencia: la ambición, la lujuria, la venganza, el placer por la destrucción, son parte del monstruo que habita en cada uno de ellos; desde los más benévolos hasta los perversos, cada uno carga con su oscuridad a cuestas. El mismo protagonista persigue al asesino que salvo y ésta dispuesto a volverse un asesino él mismo, dejandose devorar por lo terrible, recordándonos aquella frase de Nietzsche que dice: “Quien con monstruos luche, cuide de no convertirse a su vez en un monstruo…”.
Es muy interesante la disertación en el manga sobre lo monstruoso, esto se ilustra con un cuento sobre un monstruo sin nombre que en busca de uno propio devora a todo aquel que puede otorgárselo, hasta que por fin consigue uno, pero entonces ya no hay nadie con quien compartirlo. Se abre así la pregunta sobre la relación entre el monstruo y el nombre. En psicología junguiana se tiene al concepto de la sombra para abordar este fenómeno. La sombra es todo lo que del psiquismo es rechazado por el sujeto, quien sostenido en lo social, despoja a los contenidos de su propia magnitud y los oblitera en el fondo de la consciencia. Así, la sombra se nutre de lo rechazado, de lo que ha sido despojado de un nombre, de aquello que no se puede invocar.
Sin embargo, la sombra dormita y busca reintegrarse en su hogar en la consciencia, así que se presenta primero como un Otro innombrable y desafiante y al final como un semejante que es en sí mismo el asesino latente en cada proceso, que no mata al otro sino que lo niega lógicamente, es decir, lo conduce al inframundo o al mundo del alma como un psicopompo. Pero aún si el individuo insiste en no admitir la entrada de este elemento indeseable, ello irrumpe de forma inusitada en la vida psíquica de la persona, contaminando cada faceta de su existencia con un deseo autónomo que no se sacia, porque lo que busca esta dinámica no es otra cosa sino un nombre, es decir integrarse en la consciencia y permanecer en el lugar que le corresponde.
Se entiende, por lo tanto, que el viaje del doctor Tenma, realmente es el proceso a través del cual la consciencia se hace consciente de sí misma como su propio Otro rechazado, para ello debe estar dispuesta a volverse como lo que se quiere asesinar, es decir a matarse a sí misma a fin de ser, ya que el asesinato del otro no es sino la forma inconsciente de la apropiación o la devoración de aquello que nos traga y ante lo cual tememos ser engullidos. Es debido recordar que la palabra «monstruo» evoca la incursión de la voluntad de los dioses sobre la vida de los hombres, por lo que después de todo es necesario estar dispuesto a ser monstruosos para poder servir al demonio o al dios que nos habita.
En un total de 74 capítulos, está obra nos sumerge en la vida de personas comunes y corrientes que un día se encontraron con alguien o algo que desato el monstruo que yace en cada uno de nosotros, y nos enseña las diversas maneras que tuvieron para poder emprender la lucha contra el demonio y el precio que tuvieron que pagar por esa tarea. Por el momento Monster se puede ver en Netflix y es imperdible.
*Frase del Oráculo de Delfos, inscrita, también, en el frontispicio de la casa de C. G. Jung.

