La enseñanza inconsciente (3)

Educación posmoderna

El problema real no recae en los métodos de aprendizaje, sino en que aquello que se aprende tiene como contexto una forma de control y normalización que contradice de la visión cultural de la educación. La neurosis se puede conceptualizar de manera sencilla como la existencia de dos momentos contradictorios de una idea pero, además, un esfuerzo porque la contradicción no sea consciente. Así, en la educación hay una escisión neurótica entre lo que se predica y lo que realmente se hace.

El profesor, sin darse cuenta, y con la mejor intención, impone en el estudiante una forma fija de pensar y al mismo tiempo ejerce su propia necesidad de poder sobre el alumno. A veces, esta imposición tiene matices salvíficos y se hace presente un docente que actúa como si redimiera de la ignorancia a sus alumnos, o a veces se es testigo testigo del docente liberal que convence y coacciona a través de la confianza y la crítica, e incluso quizá el menos dañino sea el profesor que abiertamente ejerce su poder sobre los alumnos sobajándolos, ya que ante él, el alumno tiene aún la oportunidad de sentirse conscientemente vulnerado y luchar contra tal situación.

Hay una sombra en la labor docente que actúa en contra de lo que dicha labor pretende y no importa el esfuerzo de los individuos, ni de las instituciones, siempre hay una mano oculta que hace claudicar los objetivos más generosos y las didácticas más certeras. Se puede decir que la educación es una empresa técnica y como tal su labor es realmente la comercialización de los sujetos, su conversión en objetos de cambio. Por eso está destinada a fracasar en sus objetivos abiertos, así los mejores estudiantes serán buenos engranes del sistema y los peores terminarán como combustible y desecho. Debido a ello, la labor del profesor está más cerca de la del clérigo que de la del filósofo, pues su trabajo esencialmente, aunque no lo sepa y aunque se esfuerce por lo contrario, es convertir a los hombres a la fe del sistema.

(¿Hay una alternativa a este sombrío panorama? A modo de Koan se puede decir que educar solo es posible fuera de la escuela, pero como la escuela es omnipresente, a ésta se le debe permitir llegar hasta su culmen, hasta su sofocación en la negatividad de la anti-escuela, en la enseñanza del no-saber)

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